jueves, 13 de marzo de 2014

Los cuentos clásicos


Los cuentos clásicos nos sirven para asimilar conceptos, desarrollar la memoria y la comprensión lectora, dejar volar la imaginación y vivir mundos paralelos, estudiar la norma ortográfica y agrandar nuestro vocabulario del castellano... Sin embargo, a medida que vamos creciendo, los cuentos que nos deleitaron en la niñez van perdiendo validez, bien porque nos parecen muy infantiles, bien porque los temas que tratan no nos interesan.

La imaginación nos permite jugar con los cuentos, adaptarlos a nuestras realidades así como hacerlos más cercanos y atractivos. Caperucita punk es posible en un mundo en el que el lobo se debate entre militar en un partido nazi u ordenarse sacerdote. La Bella no adora la lectura: ahora se pasa las tardes jugando a la Xbox con sus amigos.

Partiendo de la premisa de que los cuentos infantiles se han quedado anticuados... ¿te atreves a reescribirlos con nosotros?

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